Deprescripción de tratamientos MPRE/Abucasis: Pildora informativa 37, mayo 2026
La
deprescripción puede definirse como el proceso de suspender, sustituir o
ajustar la dosis de medicamentos previamente prescritos que, en
determinadas circunstancias, dejan de ser necesarios o pasan a presentar
una relación beneficio/riesgo desfavorable. Constituye un acto clínico
que no debe realizarse de manera aislada, sino en el marco de una
revisión farmacoterapéutica estructurada y de la evaluación periódica
del plan terapéutico del paciente.
Las intervenciones dirigidas a la
deprescripción pueden fomentar la adecuación terapéutica y prevenir
efectos adversos asociados a la polifarmacia. No obstante, su puesta en
práctica suele encontrar diversas barreras. Estas pueden estar
relacionadas con el paciente (expectativas, creencias o percepción de
que toda condición debe tratarse farmacológicamente), el profesional
sanitario (cultura prescriptora, preocupación por complicaciones
clínicas o resultados adversos), así como con factores estructurales o
institucionales.
HERRAMIENTA DESESCALADA EN MPRE
Para favorecer la deprescripción gradual de fármacos, en aquellos casos en los que esté indicado y sea preciso clínicamente, se ha desarrollado, en el entorno del módulo de prescripción corporativo (MPRE) una herramienta específica que facilitará al facultativo realizar la desescalada de tratamientos.
- Esta herramienta identificará la dosis total (mg) de tratamiento y permitirá realizar la desescalada en 1, 2 o 3 tramos temporales, de duración variable y configurable, a criterio facultativo.
- Al avanzar, la herramienta mostrará el porcentaje (%) de reducción de dosis en cada uno de los tramos y prescribirá las presentaciones farmacéuticas requeridas para su cumplimentación.
- En el paso final, permitirá imprimir un informe de desescalada para comprobar, validar la pauta y un informe de desescalada (anexa a hoja de tratamientos vigentes) para su entrega al paciente.
DEPRESCRIPCIÓN DE FÁRMACOS INHIBIDORES DE LA BOMBA DE PROTONES (IBP)
El primer grupo terapéutico incluido en esta nueva funcionalidad es el de inhibidores de la bomba de protones (IBP), debido a su relevancia y elevada hiperprescripción en la actualidad. A fecha 28/2/26, en la C. Valenciana aproximadamente 680.000 pacientes se encontraban en tratamiento activo con este tipo de
fármacos. Casi 3 de cada 4 tratamientos (74,5%) es de carácter crónico (más de un 1 de duración) y casi 1 de cada 3 (29,4%) está pautado desde hace más de 5 años. El diagnóstico más frecuentemente asociado, en el 70,8% de los casos, fue dispepsia funcional (fuera de ficha técnica).
Un reciente estudio observacional de casos y controles, sobre deprescripción de IBP, mostró que se trata de una estrategia segura en cuanto a riesgo de fallecimiento y hospitalización (OR = 0,78; IC95%: 0,70-0,88). Si bien observó una mayor incidencia de eventos adversos gástricos (gastritis, esofagitis) en pacientes a quien se deprescribió el IBP, no se asoció a aumento de hemorragias digestivas, y, en cambio, hubo menor incidencia de neumonías, fracturas y déficits de micronutrientes (magnesio, calcio, hierro y vitamina B12) en dichos pacientes.
La deprescripción de IBP puede realizarse siguiendo diferentes estrategias, en pauta gradual diaria o bien a días alternos, en función de la dosis de partida. Por el momento, la herramienta diseñada en MPRE actualmente ofrece únicamente la primera posibilidad.
Posteriormente, esta herramienta se irá extendiendo a otros grupos terapéuticos en los que es práctica clínica habitual su deprescripción progresiva (como analgésicos opioides o benzodiacepinas), siempre que existan presentaciones farmacéuticas que permitan realizar un desescalado progresivo, de acuerdo con las guías de práctica clínica.
